“EL ALMA”

Hay personas que relatan experiencias atribuidas al
mundo de los espíritus y de la muerte más allá de la vida.
Estos relatos tienen en común las mismas o parecidas
circunstancia para todos ellos.
Estas gentes han sentido la presencia de un difunto
familiar o conocido, sintiendo su presencia, y en muchos
casos como si estos espíritus les tocaran en cualquier
parte de su cuerpo.
Pues bien, según un estudio realizado por un experto
equipo del Centro Paracientífico Ómicron, versado en
Fantasmogénesis y Percepción Extrasensorial y apoyado
por diferentes eruditos en varios campos científicos
(física, química, biología, etc, esto es debido a un proceso
bioquímico-energético, que mediante una transmisión
electromagnética, va infundiendo información genética en
vida del difunto a una energía intracorporal que crece y
se desarroya desde su nacimiento.
Cuando éste después de su lúcida o inconsciente muerte,
transmite este fluido electrobioquímico, mediante esta
desconocida energía, llamada por los teólogos “ALMA”, a
otro ser ya nacido; entendemos que necesita seguir
evolucionando energéticamente para poder evolucionar; a
esto le llamamos “RENCARNACIÓN”.
Esto no siempre sucede en el momento de la muerte,
puede pasar un determinado tiempo. En este tiempo al
que algunas religiones le llaman “PURGATÓRIO”, es
cuando Grupo Ómicron determina que se produce la
fenomenología de la Fantasmogénesis.

Por algún motivo trascendente para el difunto que en el
momento de su muerte, dejó seres queridos
desamparados, venganzas que no realizo u otra cuestión
que le apegue a la vida que dejó, necesita ver realizada.
Es, en este momento, cuando se producen las
manifestaciones de Fantasmogénesis, poniéndose en
marcha ciertos mecanismos electromagnéticos (partículas
electro bioquímicas con inteligencia genética fusionada)
visualizándose en algunos casos y en otros no. Esto
depende de la radiación térmica y de la humedad
ambiente que haya en el momento de la fantasmogenesis y
de la temperatura ambiente en el lugar. A esta ya no tan
desconocida energía, nosotros la hemos bautizado como
“FLUIDO POSTMORTEN”.

Esta investigación será ampliada en toda su extensión en
un exhaustivo informe próximamente, dándole a los
registrados en nuestra web más información respecto a
nuestra investigación extraída con métodos específicos de
técnicas en desarrollo por Ómicron que demostrarían la
relación de este fluido electrobioquímico, interactuando
con el traspaso evolutivo del “Alma” del ser humano
fallecido cuando en el momento y después de unas
docenas de horas desde su muerte cerebral, esta se funde
con el alma de un ser recién nacido o aún por nacer, si es
que aún la energía del fallecido no ha madurado lo
suficiente para pasar a otro mundo dimensional, claro
está que con una serie y variada amplitud de
circunstancias.